Verano

Las primeras noches de verano son una invitación a recorrer la vida de ensayo y error.  Suena “Verano” de Diego Vasallo y el Cabaret Pop. Afuera la zafiedad posturea con filtro de hermosura. El periodo estival es el preferido de lo ordinario: siempre dispuesto a ir mal vestido, a ser mal hablado y estar malhumorado porque uno tiene que trabajar y nunca más disfrutará de vacaciones escolares, pero a pesar de sus peros, ocupa un lugar primigenio en mi corazón, los veranos van unidos intrínsecamente al niño que nos acompaña. Una parte esencial de mi ser está empadronado en el mar, parte de mis recuerdos están anclados a los acantilados de mi costa, esa costa que esconde una pequeña cala donde siempre estás saliendo tú del agua cual Venus mitológica cuyo cuerpo es solemnidad y reencuentro en la experiencia de mi memoria.

El verano es el tiempo líquido perfecto para que vuelvan las cíclicas necesidades de “hacer algo grande”, dar alguna fiesta, flirtear con la vida para sentirnos vivos, retomar las conversaciones sobre la belleza de las cosas, prestar atención a esa novela suave, a esas terrazas rubias, a esas canciones que no te gustan pero que, irremediablemente, veinte años después despertarán la nostalgia en mi cara de oficina envejecida.

En este lugar, donde el verano es un estado de ánimo, perseguimos nuestro afán que nos empuja a las cosas que merecen la pena, con nuestros desgastes y conflictos internos, siempre esperamos encontrar un último soplo de libertad, un espíritu libre de las redes que hacen esfumarse el lugar más propicio de nuestra felicidad, abandonando la desaparición del trato humano por el digital. Se abre ante nuestros ojos la indulgencia del invierno, el verano nos seduce con sus gozos de sol, playa, familia y amigos. Placeres sosegados para disfrutarlos con una calma como símbolo de una elegancia irrepetible.

Como buenos narradores empezamos con algo tan útil como lo es una hoguera. Hay cosas que parecen innegociables y el verano se ha convertido, al menos para mí, en la postulación a una repetición como muestra de felicidad, sin necesidad de redefinirse cada año. En nuestros anhelos están nuestras esperanzas vestidas de esmoquin, camino de alguna fiesta, para escribir las páginas admirables de este verano que empieza.

Salud&Verano!

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Popes80 – ¿Quiénes somos?

Estamos a favor de las armas, sobre todo de dos: pluma y cámara.
Si gritan fuego, corremos con gasolina, y si no sabes algo, te lo vamos a contar ¿El pop rock español? Sí, por supuesto, pero también la cultura, el humor, la actualidad, la política, y el análisis de lo que nos rodea a manos de los cronistas más prodigiosamente desquiciados. Itxu Díaz y Miguel Castellví, que trabajaron juntos en la fundación del diario The Objective como director y CFO respectivamente, cabalgan otra vez junto a un equipo de nuevos y antiguos colaboradores en esta refundación periodística alzada sobre los hombros de Popes80, que deja a su espalda 25 años de dedicación al pop rock español.
Periodismo musical y cultural, periodismo de autor y opinión, periodismo global, periodismo de mañana para una generación a la que ya no le interesa el periodismo, pero a la que tenemos pegada a la pantalla desde el primer día, porque Popes80 es… otra cosa.

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Editor

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