La facilidad de lo evidente

Llegó como un gentleman, esa clase de personaje que asociamos a la alta sociedad, rico, intelectual, con inquietudes artísticas y con la fortuna suficiente para no darse importancia. Aficionado a la fotografía de su tiempo (esa que se recogía en celuloide), tenía una sensibilidad innata, una amabilidad sui generis con el silencio cuando es mejor callarse, no decir nada porque todo está dicho con lo que se observa.

Puso empeño en entregarnos al optimismo cuando estábamos heridos. Tuvo el don de arrancar del alma las miserias humanas, porque era consciente que son tan frágiles que se rompen con facilidad, a no darles importancia. También tuvo el don de otorgarnos el indulto de la distracción, la misericordia de su dulzura ante el embate de las soledades y las batallas, a ser siempre principiantes de la esperanza.

Hoy, en uno de esos rincones donde aún queda algo de la música que me atrapó cuando era joven, sonó una canción y algo voló llevándome lejos de aquí, a las pequeñas ramas de un susurro, a la intransigente búsqueda de un rastro de luz imborrable. La lluvia salvada del incendio, la pena agazapada en busca de redención por las faltas cometidas sin razón.

Murió joven llegando a viejo, y la intensidad de lo que dejó lo guardó entre las riquezas de mi vida. Agitamos simbólicamente un pañuelo blanco para despedirnos, como si pudiera despedirme, cuando su vida atravesó completamente mi vida; el mejor resumen: sin él yo no existo. Qué fácil es caer en lo evidente. Cada día acaba algo hermoso, pero también, cada día empieza algo muy hermoso y siempre, siempre, siempre, queremos volver a casa.

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Popes80 – ¿Quiénes somos?

Estamos a favor de las armas, sobre todo de dos: pluma y cámara.
Si gritan fuego, corremos con gasolina, y si no sabes algo, te lo vamos a contar ¿El pop rock español? Sí, por supuesto, pero también la cultura, el humor, la actualidad, la política, y el análisis de lo que nos rodea a manos de los cronistas más prodigiosamente desquiciados. Itxu Díaz y Miguel Castellví, que trabajaron juntos en la fundación del diario The Objective como director y CFO respectivamente, cabalgan otra vez junto a un equipo de nuevos y antiguos colaboradores en esta refundación periodística alzada sobre los hombros de Popes80, que deja a su espalda 25 años de dedicación al pop rock español.
Periodismo musical y cultural, periodismo de autor y opinión, periodismo global, periodismo de mañana para una generación a la que ya no le interesa el periodismo, pero a la que tenemos pegada a la pantalla desde el primer día, porque Popes80 es… otra cosa.

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