El pasado domingo, 15 de junio, concluía una nueva edición de la Feria del Libro de Madrid. El parque del Retiro congregaba en esta ocasión más de 360 casetas de editoriales, distribuidoras, librerías y organismos oficiales. Una feria que, a pesar de las inclemencias meteorológicas, que perjudicaron hasta tres jornadas; ha superado en cifras a la feria del año 2024.
Ni el calor excesivo consiguió restar protagonismo a los autores citados para firmar, ni amedrentó a los lectores que se acercaban animados a comprar un libro, o dos, o tres; y aprovechaban el paseo para, también, saludar a los escritores del momento. Tal ha sido la afluencia que para el 11 de junio ya se contabilizaban más de 600.000 visitantes y 450.000 ejemplares vendidos. Ese ir y venir por el Paseo de Coches no sólo ha congregado a la multitud durante el fin de semana, sino que este año ha habido una gran incidencia de público entre semana, especialmente por las tardes. Se confirma, por tanto, que son unos días de acogida y recibimiento. Un lugar por y para la cultura, para los apasionados de la lectura, o meros curiosos que la respetan. Un espacio dedicado para y por los libros, donde se les mima, acaricia y cuida.
Entre los libros más vendidos durante la 84ª edición de la Feria del Libro Madrid destacan:
- ‘La muy catastrófica visita al zoo’, de Joël Dicker, autor incuestionablemente exitoso. Un fenómeno de masas. Libro que publica, libro que triunfa.
- ‘Mi nombre es Emilia del Valle’, de Isabel Allende. Una vez más, Allende toca la cima.
- ‘La última carta’, de Rebecca Yarros. Esta novela romántica es una de las más adquiridas y comentadas.
Estos días, el Retiro reúne un abanico amplio de personas, personajes y figuras públicas e institucionales acercándose a las casetas y disfrutando de la adquisición de un libro, conferencias, conversaciones amenas, o, sencillamente, detenerse y observar con calma la portada de un ejemplar, o la lectura de una sinopsis que nos hagan soñar; sin embargo, romanticismo aparte, es digno de reseñar el éxito alcanzado, un año más, de esta feria del libro, tanto en organización, firmas de autores, capacidad de convocatoria.
Es incuestionable el poder de los libros y la lectura. Perderse entre sus renglones, envolverse y quedar atrapado en una aventura, en un sentimiento.
El olor a nuevo, hechizante, atrayente. Abrir sus páginas y recorrerlas pausadamente con las manos, deteniéndote en alguna palabra que capta nuestra atención. Deslizar los dedos por el canto. Sentir la suavidad de lo nuevo y el poder de lo desconocido. Y valoramos ese placer de tener entre nuestras manos el mejor ejemplar. Fuente inagotable de literatura, arte y cultura. De enseñanzas, de romances, misterios y terror. Ficción, sexo, historia. Naturaleza, paisajes, belleza. Es viajar sin salir de casa. Dotar de alas a tu imaginación.
Es una feria llena de vida y color, y de intercambio de letras. Seas lector voraz, o medio. Leas uno por semana, o tengas una colección de ‘pendientes’ en la estantería, es una feria para todos. Y Madrid lo ha vuelto a demostrar.
