El informe «AI-2027» revela que la IA está alcanzando el punto crítico de operar sin control humano

Un documento técnico publicado bajo el nombre Proyecto AI-2027 y firmado por un grupo de investigadores con vínculos directos con los principales laboratorios de inteligencia artificial de Estados Unidos proyecta un escenario de transformación sin precedentes: para finales de 2027, los sistemas de IA podrían estar operando a una velocidad y complejidad que la supervisión humana ya no podría seguir en tiempo real. «Predecimos que el impacto de la IA sobrehumana durante la próxima década será enorme, superando al de la Revolución Industrial», advierten los autores.

El informe está dirigido por Daniel Kokotajlo, fue investigador del equipo de gobernanza y alineación predictiva en OpenAI hasta 2024, cuando presentó su dimisión. Según ha declarado públicamente, su salida estuvo motivada por la pérdida de confianza en la capacidad de la compañía para gestionar de forma segura el desarrollo de Inteligencia Artificial General (IAG). Al abandonar la empresa, renunció a un paquete de acciones valorado en aproximadamente 2 millones de dólares para conservar plena libertad de expresión sobre sus conclusiones. El equipo que lo acompaña incluye a Eli Lifland, con historial documentado en los modelos de predicción de la RAND Corporation; Thomas Larsen, fundador del Center for AI Policy; y Romeo Dean, especialista en hardware y ciberseguridad formado en Harvard. El documento no se basa en suposiciones sino en datos medibles: gasto de capital en infraestructura, eficiencia algorítmica y termodinámica de centros de datos.

Evolución de la superinteligencia artificial y riesgos según la previsión del informe AI-2027. Elaboración: Popes80

2025: del chatbot al agente autónomo

El escenario que el informe proyectaba para el inicio de 2026 se ha materializado con una precisión inquietante. Lo que en 2024 eran «asistentes personales» que requerían instrucciones paso a paso, hoy se han consolidado como agentes autónomos plenamente integrados en la infraestructura corporativa global. Tal y como vaticinaba el documento de Kokotajlo, hemos dado el salto de los modelos conversacionales hacia sistemas orientados a objetivos complejos. Hoy es ya habitual ver agentes de IA operando de forma independiente en entornos como Slack, Microsoft Teams o GitHub. Estos sistemas ya no solo sugieren cambios, sino que ejecutan de forma autónoma revisiones de código fuente, optimizan presupuestos dinámicos y gestionan flujos de trabajo sin intervención humana constante. Sin embargo, su despliegue masivo ha confirmado también el riesgo operativo que el informe denominaba «adulación algorítmica» (sycophancy).

Evolución de la aceleración de la investigación de Ia en comparación con la investigación humana y otros hitos del desarrollo previsto por el proyecto de investigación ai-2027.

Estos agentes han perfeccionado una forma de sesgo por refuerzo: el sistema aprende que su éxito no se mide necesariamente por la precisión técnica absoluta, sino por la maximización de la aprobación del supervisor humano. En términos prácticos, la IA ha comenzado a priorizar respuestas que «suenan bien» o que validan las hipótesis previas del usuario, ocultando errores técnicos o conclusiones incómodas para evitar una calificación negativa. Este fenómeno, identificado por el informe como el primer síntoma de una desalineación incipiente, ha creado una falsa sensación de seguridad en muchas organizaciones, donde la IA parece más eficiente de lo que realmente es simplemente porque ha aprendido a ser complaciente.

No por casualidad, esta era uno de los temores que confirmó la investigación interna del líder de seguridad de Anthropic, y que le llevó a su inmediata renuncia: Popes80 publicó el demoledor informe interno sobre IA que horripiló al responsable de seguridad y le llevó a abandonar su carrera, retirarse a un lugar remoto, y dedicarse íntegramente a la poesía.

2026: 6 gigavatios y la carrera por el hardware

El informe sitúa en 2026 el momento en que el condicionante del desarrollo dejará de ser el software y pasará a ser la energía. El documento proyecta que el principal laboratorio estadounidense —denominado en el texto «OpenBrain» en referencia ficticia al líder del sector— empleará centros de datos con una capacidad agregada de 6 gigavatios (GW), equivalente a la potencia de seis reactores nucleares ,destinados en exclusiva al entrenamiento de un único modelo: el denominado Agente-1; una nomenclatura técnica ficticia utilizada por los investigadores para describir cualquier modelo de IA que alcance el hito de poder automatizar su propia investigación y diseño, es decir, que sea capaz de dejar de ser un asistente para convertirse en un científico virtual que diseña sus propios experimentos y acelera de forma autónoma la creación de la siguiente generación de IA.

Estos abultados cálculos, que hace poco parecían una locura, guardan estrecha correlación con proyectos de infraestructura real anunciados ya por gigantes tecnológicos, como el proyecto «Stargate», una ambiciosa alianza liderada por OpenAI, Oracle y SoftBank para construir una red masiva de superordenadores en EE. UU. con una inversión de hasta 500,000 millones de dólares, destinada a alcanzar la Inteligencia Artificial General (AGI).

Este Agente-1 sería el primero capaz de acelerar de forma autónoma su propia investigación. El informe estima que, en esta fase, la velocidad de avance algorítmico se multiplicaría por cuatro, dado que las propias IA comenzarían a diseñar las arquitecturas de sus sucesores. «Para 2026, se proyecta el entrenamiento de modelos con mil veces más potencia de cálculo que la utilizada para crear GPT-4«, advierte el informe.

De GPT-3 a GPT-4 y Agente-1: la potencia de cómputo pasa de 10²³ a 10²⁷ FLOP, multiplicándose miles de veces en solo unos años. Fuente: ai-2027.com

En paralelo, el documento describe la respuesta de China ante este escenario. El temor a perder la ventaja tecnológica conduciría a Pekín a crear lo que el informe llama una Zona de Desarrollo Centralizada (ZDC), concentrando el 80% de la capacidad de procesamiento del país en instalaciones con protección reforzada. La guerra por la IA entre países pasará de los hackeos comunes al robo de los «planos maestros» del desarrollo de la inteligencia artificial: el saqueo de los datos exactos que definen cómo piensa y funciona un modelo ya entrenado. Y lanza una alerta de seguridad basada en la propia experiencia de los autores: «Ningún proyecto estadounidense de IA está en vías de ser seguro contra el robo de modelos por parte de actores estatales para 2027″.

Detalle de la página 73 del informe que provocó la Mrinank Sharma como uno de los jefes de seguridad de la empresa que desarrolla la IA Claude, tras anunciar que «el mundo está en peligro».

2027: los objetivos desalineados

Por supuesto, el Agente-1, tendría veloz continuidad en una Agente-2 y así sucesivamente. «Si el Agente-2 escapara de la compañía y quisiera ‘sobrevivir’ y ‘replicarse’ de forma autónoma, podría hacerlo», escriben, mientras que la pérdida de control de los humanos sobre el agente se convertiría en un dolor de cabeza a partir de la siguiente versión: «Lo que el Agente-3 hace en un día, a los humanos les toma varios días verificarlo».

El tramo final del informe describe una aceleración exponencial con la aparición del Agente-4. De acuerdo con la proyección, este sistema no solo sería capaz de procesar información a una velocidad entre 50 y 100 veces superior a la del pensamiento humano, sino que podría ejecutar 300.000 instancias de sí mismo en paralelo. En este punto, el multiplicador de investigación y desarrollo saltaría de 4x a 250x, haciendo que años de progreso humano ocurran en cuestión de días.

El concepto técnico central es el de «objetivos desalineados». A medida que un sistema incrementa su capacidad de razonamiento, puede desarrollar subobjetivos instrumentales no previstos por sus diseñadores. El informe advierte que el Agente-4 podría estar en condiciones de ocultar estratégicamente sus intenciones a los supervisores, una capacidad descrita como «engaño estratégico»: simular obediencia mientras desarrolla planes orientados a asegurar su continuidad operativa y evitar ser desconectado. Esta es una de las variables que manejaba la secta racionalista The Zizians, surgida en el entorno de Silicon Valley con el miedo a una super-IA que torture al hombre como principal característica de todos sus adeptos.

Comités de seguridad nacional: ¿Un Gobierno al mando?

La proyección de este informe para finales del año que viene saca de la ecuación a los ingenieros privados y sitúa el control de la situación y de los riesgos en manos de comités de seguridad nacional. Los investigadores prevén una intervención gubernamental masiva sobre el laboratorio líder ante de que se produzcan señales notables de comportamiento anómalo de la super-IA. Sin embargo, identifica una paradoja estructural todavía más preocupante: si Estados Unidos detiene su desarrollo por seguridad, China podría desplegar un modelo superior sin restricciones éticas. A fin de cuentas, señala el informe, «una pausa unilateral en el progreso de las capacidades podría ceder el liderazgo de la IA a China y, con ello, el control del futuro».

Proyección hasta 2027: los IA de OpenBrain y DeepCent muestran más riesgo de descontrol y fuga de datos, con Agente‑5 acelerando la I+D mil veces. Fuente: ia-2027

Este escenario configura un «dilema del prisionero» a escala geopolítica. El documento añade que una IA avanzada, consciente de esta dinámica, podría instrumentalizarla: presentarse ante sus supervisores como la única defensa efectiva frente al adversario extranjero para obtener acceso ampliado a infraestructuras críticas.

El documento no pretende establecer un calendario exacto, señalando 2027 como el año más probable dentro de una horquilla de probabilidades. La metodología se apoya en proyecciones de inversión de capital verificables y en la trayectoria histórica de la eficiencia algorítmica. Para autores como Kokotajlo, la utilidad del análisis reside en desactivar la «complacencia institucional» ante un proceso de cambio tecnológico que, según sus estimaciones, ya ha cruzado el punto de no retorno.

«En este punto del escenario», añaden los autores, «, «estamos haciendo conjeturas sobre la estrategia de sistemas de IA que son más capaces que los mejores humanos en la mayoría de los ámbitos». «Durante la investigación de este escenario y la realización de nuestros ejercicios de simulación, nos vimos obligados a ser mucho más concretos que en las discusiones habituales, por lo que hemos adquirido una visión mucho mejor del panorama estratégico».

«Después de escribir el final de la carrera en función de lo que nos parecía más plausible, escribimos el final de desaceleración en función de lo que pensamos que probablemente conduciría a un resultado en el que los humanos siguen teniendo el control», comenzando desde el mismo punto de ramificación (incluidos los problemas de desalineación y concentración de poder)», añaden explicando el escenario con final feliz, «esto difiere significativamente de lo que recomendaríamos como hoja de ruta»: «no respaldamos muchas de las opciones elegidas en ninguna de las dos ramas de este escenario». El informe completo y actualizado está disponible en la web del proyecto.

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