Ucrania está perdiendo rápido ahora. Europa en crisis económica, social, industrial y política.

Ha pasado un mes y quince días desde este artículo, «Toda mi atención: lo que está haciendo que la guerra de Ucrania nunca termine» ,  en el que exponía que la guerra de Ucrania estaba en una encrucijada, marcada por la imperiosa necesidad de decidir para cada uno de los actores del conflicto: Ucrania, Rusia, Unión Europea y Estados Unidos.

Empezaré por Estados Unidos porque era y es el factor determinante, pero, un mes y medio después, la situación es clara:

  • Trump: Efectivamente ha optado por la opción más cínicamente inteligente. Parafraseando: «Os apoyamos mucho con informes de inteligencia, logística y objetivos, también moralmente. Misiles de medio o largo alcance para atacar Rusia olvídate, no estoy tan loco, aunque mi senil predecesor o el depravado de su hijo sí lo estuvieran. Os venderemos el resto del armamento que haga falta con un descuento pronto pago si es cash. El pagador puede ser la Unión Europea o Ucrania, es decir, la Unión Europea. Por los recursos naturales y productos de naturaleza civil, os cobraremos mucho mucho más de lo que pagaríais, si no os hubieseis metido en este estúpido conflicto. ¿Qué la administración anterior os animó? Haber tenido más personalidad y no haber sido tan tontos. La guerra de Ucrania es un drama totalmente gratuito que millones de personas están sufriendo inútilmente. Los Estados Unidos no vamos a seguir ayudando a perpetuarlo, pero nos vamos a beneficiar financiera e industrialmente todo lo que podamos de ello. Putin es malo, pero me cae espectacular. Zelenski es subnormal. Además, es un corrupto animal que tiene un gobierno de «case study» para el máster de mafia. Y advierto a Putin de que vamos a promulgar el paquete número diecinueve de sanciones… también vamos a volver a hacer pruebas nucleares subterráneas…»
  • Putin mientras tanto, se ha reafirmado en su discurso ya pregrabado de buzón de voz, que saca en todas las intervenciones públicas desde hace diez años: «No vamos a aceptar que la OTAN siga avanzando mediante la creación de bases militares, cada vez en mayor número, y más cerca de Rusia. A pesar de los contratiempos iniciales por el fracaso de la operación relámpago, la guerra progresa adecuadamente, cada vez tenemos más inercia. Nuestra capacidad industrial no para de crecer frente a la imparable disminución de la capacidad industrial europea. No tiene ninguna gracia que nos bombardeen las refinerías de petróleo y gas dentro de la madre patria, pero estamos montando defensas que antes no teníamos. El daño causado por estos bombardeos cada vez es menor, mientras que nuestra campaña de represalia, «gloves off», de bombardeo de infraestructuras energéticas y ferroviarias ucranianas está devolviendo al país al neolítico. Estamos diseñando un bonito plan de reconstrucción para cuando ganemos. Los arquitectos son los mismos que los de la reconstrucción palestina, me los ha pasado un promotor inmobiliario amigo que ahora va a hacer cosas ahí.»

Pd: «La ventaja de desconectar nuestra economía de la vuestra, querido occidente, es que más sanciones nos importan una m****».

  • Von der Leyen a su vez está mostrando signos de desesperación en su búsqueda de la guerra total con Rusia, mientras intenta componer una respuesta verbal coherente con el absoluto desastre de sus políticas geoestratégicas, energéticas, sociales, económicas, etc. Buscando a su vez alternativas extraplanetarias para refugiarse, una vez los rusos o los propios europeos, le pasen la factura:

1.- De la luz, la primera… que en muchos países se ha duplicado desde 2019 provocando cierres masivos de empresas industriales por su política de Agenda Verde, con la que inició su mandato Von der Leyen. Su medida estrella que tenía que lanzar Europa al éxito en el s.XXI. Un colosal absurdo decidió que la industria europea debía contaminar, pero solo con recursos naturales que no se produjesen en Europa, las tierras raras en china, por ejemplo. Que teníamos que usar tecnologías decimonónicas como las renovables y cerrar las nucleares. Que no debíamos seguir usando motores de gasolina o diésel, cuando nuestras empresas producían los mejores del mundo.

Que todo esto de que el planeta sea más verde lo tenía que hacer la industria europea representando solo el 12% de la actividad industrial mundial, y que además se iba a conseguir primero, subiendo los impuestos, hiper regulando y aumentando las trabas burocráticas, para que las empresas industriales europeas no pudieran funcionar, ni contratar ni despedir, ni tener ni un euro para investigación y desarrollo.

2.- De la sobre regulación y las subidas de impuestos, la segunda, que ha hecho que ya no quede ni una sola empresa europea entre las 25 empresas más grandes del mundo.

Países de camareros y mantenidos públicos quiere la presidenta.

3.- Del suicidio económico europeo de la Agenda Verde, a la masacre de la mala gestión del COVID que mantuvo a Europa medio cerrada y «Out of business» durante 2 años mientras se devaluaba el euro y se repartían paguitas a toda persona, animal o cosa generando una inflación salvaje, la tercera.

Nótese que la gestión del COVID fue tan lamentable que el impacto en la economía es mucho peor que la gran crisis de 2009. ¿Entonces por qué no lo hemos notado igual? Porque nos hemos cargado las finanzas europeas devaluando el euro y mandando la deuda a las nubes. Es decir, como un país tercermundista…

El PIB no crece y en cambio la deuda pública sale disparada, lo que significa que en realidad si restamos la deuda, el PIB europeo se ha ido a la mierda, con perdón, durante los últimos 16 años. Un montón de años de gasto público improductivo y paguitas para que la fiesta la pague otro. Es decir, la deuda la pagas tú, querido trabajador o empresario que no vive de la teta del estado en cualquier modo o forma (funcionarios, trabajadores públicos, empresas u ONG que viven de los fondos públicos, pensionistas, etc. etc. etc.)

Y por tanto el valor del euro, su capacidad de compra se desmorona…

  • Todo esto es importante, muy importante, no solo por nuestra calidad de vida, sino porque nuestros siguientes protagonistas: Macron presidente de la asociación «víctimas de la violencia de género intergeneracional» y el presidente del gobierno alemán del que nadie recuerda nunca el nombre. Afirman que van a seguir vendiendo armas a Ucrania. De hecho, Macron acaba de firmar la venta de ¡cien cazas de combate! a Ucrania, sin embargo, resulta que Zelenski está pidiendo el dinero a la Unión Europea para pagar el armamento y el gas, que ahora le mandan desde Estados Unidos…

Así que le estamos vendiendo cosas a alguien, a quien le damos nuestro dinero, para que a su vez nos pague lo que nos compra.

Un plan sin fisuras.

Evidentemente, lo que están haciendo nuestros gobernantes de la Unión Europea, es endeudarse más y empobrecernos a todos.

¡Perdón! También están intentado robar:

«Alrededor de 140.000 millones de euros (162.000 millones de dólares) en activos estatales rusos se encuentran actualmente inmovilizados en Euroclear, la empresa de servicios financieros con sede en Bruselas. La Comisión propone utilizar estos fondos para proporcionar asistencia económica y militar a Ucrania en 2026 y 2027.»

Pero claro, los belgas están acojonados, porque si robas todo ese dinero a un país serio, con un ejército y un arsenal nuclear mayor que el tuyo, igual se enfadan… y acaban repitiendo la excursión por el bosque de los alemanes de hace unos años.

«Bélgica, preocupada por posibles impugnaciones legales y represalias por parte de Rusia, ha estado solicitando garantías firmes tanto a la Comisión como a los Estados miembros de la UE de que los riesgos asociados se compartirán en todo el bloque, según la agencia de noticias belga.»

Pffff…

  • Hemos dejado para el final a nuestro actor principal, Volodímir Zelenski. Desde hace un año las fuentes pro ucranianas europeas se ríen de los rusos por sus lentos avances en el frente. Ya no se ríe nadie. Porque al igual que durante la I Guerra mundial, una guerra de atrición no se gana con grandes movimientos de la línea de frente, sino con la picadora de carne, manufactura y recursos más eficientes. Y esto es lo verdaderamente preocupante para occidente, porque un país pequeño como Rusia, en comparación con todo el occidente, ha demostrado tener mayor capacidad de industria y de gestión que la propia Unión Europea y Estados Unidos juntos. Más capacidad de adaptación a la guerra moderna e incluso mejor tecnología.

Al poco de comenzar el conflicto, los rusos se retiraron como alma llevada por el diablo cuando su avance se vio estancado y sus líneas de transmisión logística bloqueadas. Una cagada como un piano vamos. Acudieron en ese momento a su vieja doctrina militar de retirarse y replegarse. No sufrir bajas materiales ni personales significativas y reorganizarse lejos del enemigo para diseñar una nueva estrategia. Y así lo han vuelto a hacer.

En pocas semanas Rusia está avanzando lo que no ha avanzado en años. Embolsa tropas ucranianas como si fueran canicas. Sus drones dominan el cielo hasta a 40Km del frente impidiendo refuerzos, rearme y reavituallamiento. Y sus tropas se se mueven rápido de dos en dos a veces en motos o vehículos ligeros, ¡hasta a caballo hemos visto vídeos! Occidente se reía de ellos sin saber que es la nueva guerra que hay que luchar. Ahora ya vuelven a introducir carros de combate. Ahora que el enemigo está masacrado y poco equipado.

Zelenski se hunde en popularidad acosado por la corrupción de su gobierno. Estados Unidos le pide que rinda o pague, o las dos… El que otrora rechazaba cualquier paz posible, porque perseguía a tropas que se replegaban ordenadamente, ahora pide un alto al fuego (la semana pasada), hoy un acuerdo de paz justo… ¿justo para los miles de muertos totalmente innecesarios de esta estúpida guerra? ¿Qué considera ahora Putin justo cuando tiene Ucrania entera a sus pies?

Hace un mes estábamos en un momento bisagra. Trump no ha querido seguir sustentado gratis al gobierno ucraniano y eso ha terminado de decantar el curso de la guerra. Ucrania solo puede salvarse si Europa entra en la guerra de verdad. «Boots on the ground!» Lo que no parece plausible sin el apoyo total de Estados Unidos. Europa de momento sigue socavando su sociedad y su economía con políticas demenciales, que nos condenan a la irrelevancia geoestratégica, minan el poder adquisitivo de los europeos, generan paro e indigencia empresarial.

Termino con el diálogo entre Orban y Trum hace unos días en plena rueda de prensa.

Trump: «¿Ucrania puede ganar la guerra?»

Orban: «Vamos a decir que los milagros pueden ocurrir»

Trump, medio riéndose: «Yeah, that’s right»

Esta es la triste realidad…

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