Fue en la primavera de 1988 cuando Un Pingüino en mi ascensor lanzó su primer álbum de larga duración, tras el éxito del disco homónimo de un año antes, que ya incluía canciones como Espiando a mi vecina o El sendero luminoso (me persigue sin reposo). El álbum titulado El balneario, como una de sus canciones bandera, se abría con Atrapados en el ascensor, y exhibía por primera vez canciones que se convirtieron en inmortales para la banda, como Jota Jota, Perestroika, C. A. M. P., o Moda y meditación. Una lisérgica mezcla de «pop nasal» y letras divertidísimas, que competían en las radiofórmulas del momento con Camino Soria de Gabinete Caligari, Eloise de Tino Casal, En algún lugar de Duncan Dhu, o ¡Chas! Y aparezco a tu lado de Alex y Cristina.
Entre aquellos grandes éxitos, Un Pingüino en mi Ascensor estrenaba también otro de sus clásicos, Tú me induces al mal, repleta de célebres tropelías justificadísimas por pura inducción, desde meter el gato en el microondas hasta quemar a lo bonzo a la nieta del vecino.
Ahora, 38 años después, Un Pingüino en mi Ascensor, que sigue en activo con nuevos discos y actuaciones, rescata Tú me induces al mal con una nueva versión, editada por Subterfuge Records, que ya está disponible en todas las plataformas. Escúchala a continuación:

Letra de Tu me induces al mal:
Yo nunca hubiera irrumpido a tiros
En el restaurante chino
No se me habría ocurrido
Quemar a lo bonzo a la nieta del vecino
Nunca lo hubiera hecho
Por propia iniciativa
¿O acaso me crees capaz de una crueldad tan excesiva?
Hipnotizado por tu mirada
Me convertí en un juguete de tu colección
Al servicio de tu mente malvada
Sembraba el pánico y la destrucción
Dime por qué tratas de convencerme de
Cosas que no, cosas que nunca he querido hacer
Tú me induces al mal
Yo nunca hubiera metido
El gato en el microondas
No se me habría ocurrido
Llenar la bañera de anacondas
No, nunca lo hubiera hecho
Por propia iniciativa
¿Acaso me crees capaz de una crueldad tan excesiva?
Yo no habría atropellado
A la anciana que cruzaba el paso de cebra
Nunca hubiera dejado
En el parvulario la botella de ginebra
Nunca lo hubiera hecho
Por propia iniciativa
¿O acaso me crees capaz de una crueldad tan excesiva?
Hipnotizado por tu mirada
Me convertí en un juguete de tu colección
Al servicio de tu mente malvada
Sembraba el pánico y la destrucción
Dime por qué tratas de convencerme de
Cosas que no, cosas que nunca he querido hacer
Tú me induces al mal
Encerrado en la celda de aislamiento
Espero el veredicto del juez
Solo en el último momento
Me di cuenta de que hice una estúpidez
Encerrado en la celda de aislamiento
Espero el veredicto del juez
Solo en el último momento
Me di cuenta de que hice una estúpidez
Me engatusaste con tus encantos
Me fascinó tu tono de voz
Te decía por ti viviría en Tres Cantos
Por ti viviré en Badajoz
Hipnotizado por tu mirada
Me convertí en un juguete de tu colección
Al servicio de tu mente malvada
Sembraba el pánico y la destrucción
Dime por qué tratas de convencerme de
Cosas que no, cosas que nunca he querido hacer
Tú me induces al mal.
