Astérix y Obélix vuelven a la carga con Astérix en Lusitania, la esperada cuadragésimo primera aventura de la saga creada por Goscinny y Uderzo. El álbum, que sale hoy a la venta en España y otros 25 países, en diecinueve lenguas y con una tirada mundial de cinco millones de ejemplares, lleva a los héroes más famosos de la aldea gala hasta la actual Lisboa. Allí se enfrentarán a nuevos romanos, costumbres y estereotipos, en un homenaje cargado de humor a la cultura portuguesa y a su inconfundible saudade.
Fabcaro, guionista de este nuevo volumen, y Didier Conrad, responsable del dibujo, recuperan todos los ingredientes que han hecho de Astérix un fenómeno global: juegos de palabras, personajes caricaturescos, guiños históricos y un sinfín de golpes, banquetes y discusiones a base de jabalí. En esta ocasión, el viaje tiene como excusa el rescate de un productor de sopa de pescado condenado por los romanos, pero el argumento es solo el punto de partida para un desfile de referencias a la gastronomía, la azulejería y los grandes iconos lusos.
El álbum mantiene el espíritu de Goscinny y Uderzo, pero introduce también una mirada más contemporánea. Fabcaro aborda con sutileza algunos temas actuales —como el turismo masivo o la era digital— y corrige ciertos clichés que hoy resultan anacrónicos, sin renunciar al tono satírico que siempre ha caracterizado a la serie. El humor, el doble sentido y el cariño por los personajes siguen intactos, demostrando que el universo de los galos puede renovarse sin perder su esencia.

Una hermosa mañana de primavera, un desconocido llega al pueblo. Viene de Lusitania, esa tierra soleada situada al oeste de Hispania que también está bajo el dominio de Roma. Un antiguo esclavo que ya conocimos en La Residencia de los Dioses acude a nuestros irreductibles galos en busca de los poderosos efectos de su poción mágica. ¡Para Astérix y Obélix comienza una nueva aventura!
Texto oficial de la presentación del nuevo astérix
¿Quién escribe hoy las historias de Astérix, tras la muerte de sus creadores?
Desde el fallecimiento de René Goscinny en 1977 y de Albert Uderzo en 2020, el legado de Astérix ha quedado en manos de una nueva dupla creativa. Didier Conrad, dibujante francés con un trazo que combina respeto y frescura, y Fabcaro —seudónimo de Fabrice Caro—, novelista gráfico y guionista con raíces españolas, asumieron la responsabilidad de continuar la saga. Su tarea ha sido mantener viva la esencia del humor galo, adaptándolo a los tiempos actuales sin diluir su espíritu original.
Con más de sesenta años de historia y más de 400 millones de ejemplares vendidos en todo el mundo, Astérix continúa siendo una de las sagas más queridas del cómic europeo. Astérix en Lusitania promete conquistar tanto a los lectores veteranos como a las nuevas generaciones, recordando que, frente a los tiempos que cambian, hay cosas que permanecen inquebrantables: la amistad, la risa y, por supuesto, la poción mágica.
