José Apezarena: «Es impresentable que un rey que lo fue durante 40 años muera fuera de España»

El editor de El Confidencial Digital analiza en El Búnker de Popes80 la fragilidad institucional de España, la compleja bicefalia emocional de la Monarquía y los desafíos de un periodismo que, para ser libre, «debe ser rentable». José Apezarena (Pamplona, 1949) es un corredor de fondo en las redacciones españolas. Ha transitado por agencias, prensa escrita, radio y televisión, pero es su faceta como experto en la Casa Real y su papel como fundador de El Confidencial Digital lo que le otorga una perspectiva privilegiada sobre los hilos que mueven el poder en España. Ha visitado esta semana El Búnker de Popes80 TV para charlar con Itxu Díaz, desgranando con crudeza la situación actual del país, donde la política, la Corona y la ética profesional se cruzan en un momento que define como «delicado» para la nación española.

«Habrá monarquía mientras lo quieran los españoles»

La Monarquía atraviesa hoy un campo de minas político. Para Apezarena, la situación de don Juan Carlos I es un síntoma de la anomalía que vive la institución. El rey emérito, residente en Abu Dabi desde 2020 tras las investigaciones sobre su patrimonio —archivadas posteriormente—, representa una herida abierta en la arquitectura del Estado. «Es bastante impresentable para una nación que el rey, que ha sido durante casi 40 años rey de España, muera fuera de España«, afirma. El periodista contextualiza esta situación dentro de la extrema cautela que debe ejercer Felipe VI ante el actual Ejecutivo de coalición: «Este monarca tiene que andar con un poco más de cuidado con el Gobierno porque han entrado partidos activamente antimonárquicos. El rey anda con muchísimo cuidado y tiene que moderar los movimientos que hace. La llegada de don Juan Carlos a España es un asunto que alguna vez se producirá, cuanto antes mejor, pero el rey está siempre mirando a ver qué cara pone el Gobierno».

Apezarena recuerda episodios donde la tensión entre Zarzuela y Moncloa se hizo evidente, como la ausencia del emérito en actos conmemorativos clave: «Hemos celebrado la llegada de la Monarquía a España y no estaba la persona que lo protagonizó. Una cosa rarísima, sorprendente… porque el Gobierno no quería». Sin embargo, destaca que Felipe VI sabe cuándo romper el guion: «En algunos casos, él toma decisiones sin pensar porque tiene que hacerlo. Lo hizo con el discurso del 3 de octubre ante el intento separatista en Cataluña, y lo hizo recientemente en Paiporta tras la tragedia de la DANA». «No están haciendo el paripé cuando van a los sitios», destaca, conocedor de la personalidad de los reyes, «se les ha visto llorar de verdad. No son comediantes. Sienten que tienen que estar con la gente y eso es reconfortante para los españoles, porque notan que no lo hacen por interés político o por hacerse la foto».

De cara al futuro, Apezarena deposita su confianza en la formación de la Princesa de Asturias, Leonor de Borbón, cuya instrucción militar de tres años califica como «una barbaridad de exigencia». «Eso ha demostrado que es una persona que no es nada frívola, sino seria. Hay un elemento de esperanza, pero insisto: habrá Monarquía mientras queramos los españoles y mientras quieran los dos primeros partidos, PSOE y PP».

«Bolaños es el cerebro de las campañas de La Moncloa»

«Hay un personaje muy importante que se llama Félix Bolaños», explica en respuesta a la pregunta de quién mueve los hilos en La Moncloa en la sucesión de campañas de distracción de la opinión pública, «un tipo muy inteligente, con gran capacidad de negociación, que está sacando castañas al presidente cada dos por tres. Es uno de los cerebros para lanzar asuntos llamativos que tapen los anteriores». Una esta estrategia de «cortinas de humo» —que Apezarena prefiere llamar «hechos reales que desvían el debate»— busca, a su juicio, proteger al Ejecutivo de frentes judiciales abiertos. «El caso de su mujer y de su hermano (de Pedro Sánchez) es muy importante por el impacto en la persona, pero hay un elemento circulando muy delicado: la financiación irregular del PSOE«, advierte. «El caso Ábalos ha despertado el conocimiento de movimientos de dinero en efectivo no controlado en la sede del partido. Eso rompe las reglas de juego. Un partido que compite en elecciones pero no es limpio económicamente, juega sucio».

Sin embargo, lo que más alarma al editor de El Confidencial Digital no es la acción del poder, sino la inacción de la calle. Apezarena se muestra muy crítico con la actual sociedad española, a la que percibe aletargada. «Me preocupa enormemente la falta de reacción cívica. En este país pasan cosas impresionantes y el país sigue adelante como si nada. Hemos amnistiado a unos señores que intentaron romper España y nadie se ha inmutado. Los españoles, por así decirlo, tragan con todo».

Para Apezarena, esta responsabilidad es compartida: «A veces deberíamos quejarnos menos del gobernante y más de la sociedad, que es la que ha votado a esos gobernantes, la que los tolera y los sostiene. Quizás es que vivimos bastante bien, tenemos recursos, viajamos… y hay una incapacidad para responder a asuntos que afectan gravemente».

Programa completo de El Búnker del 24 de febrero de 2026.

«El Gobierno premia y castiga a los medios con publicidad institucional»

La trayectoria de Apezarena es, en sí misma, historia del periodismo español. Su salto al mundo digital en 2001 con la fundación del primer gran confidencial de España, El Confidencial Digital, no fue un experimento vacío, sino la evolución de un modelo que conoció en la agencia Europa Press durante los albores de la democracia. «Europa Press tenía un boletín confidencial que recogía noticias que no se podían publicar en el teletipo por problemas legales. Se llamaba Resumen Económico y lo recibían todos los hombres importantes del país. Todas las mañanas salían unos motoristas que llevaban en sobres de papel ese boletín a los despachos. Cuando apareció Internet, me acordé de aquello y dije: «¿Por qué no creamos algo parecido?».

El editor defiende la vigencia del «periodismo confidencial» frente a la simple exclusiva. «La exclusiva la puede tener cualquiera que esté en la calle cuando ocurre algo. La información confidencial requiere un trabajo largo de fuentes; conectar de forma sistemática con personas que confían en ti y te cuentan cosas que no quieren decir en primera persona. Eso requiere honradez, juego limpio y cumplir la palabra dada».

Sobre la independencia de los medios, el periodista es pragmático: el «cuarto poder» solo existe si las cuentas cuadran. «Un medio de comunicación que depende del dinero del Estado o de las empresas de manera absoluta, deja de ser libre. La prensa está pasando un momento muy delicado porque ha bajado el número de gente que quiere pagar y las tiradas en papel son una angustia. Eso hace que los grandes periódicos anden con muchísimo cuidado porque el Gobierno premia y castiga con la publicidad institucional, que es dinero de todos los españoles y lo administran en función de quién es amigo».

Entrevista completa a José Apezarena en El Búnker de Popes80 TV:

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