Tras unos días de silencio y polvareda viral, Alejandro Sanz ha respondido con contundencia a las duras acusaciones que Ivet Playà, una joven catalana 21 años menor que él, vertió en redes sociales. La chica viralizó un video donde afirma que el cantante mantuvo una relación con ella cuando tenía solo 18 años, acusándolo de manipulación emocional y de «jugar con su admiración». Ivet era fan del artista, lo seguía en todos sus conciertos, y ambos interactuaban con frecuencia en las redes sociales.
La respuesta Alejandro Sanz ha sido breve, directa y letal: “Qué pena ver cómo se puede destruir una imagen tan bonita”, escribió en Instagram, antes de aclarar que lo que recuerda es a “dos personas adultas compartiendo cariño”. Lejos de esconderse, Sanz no negó la relación, pero desveló un detalle que ha cambiado por completo la narrativa: ella le propuso una inversión en unos negocios de su familia, y él rechazó invertir en ellos tras consultar con asesores. La polémica levantada en las redes, que en todo caso era de índole moral no legal, se ve muy diferente ahora.
Entretanto, Ivet ha borrado o limitado parte del contenido que había publicado.

