Amaral en el castillo: dúo acústico que enamora
Amaral comparecieron en el Castillo Sohail de Fuengirola como lo que son en esencia, un dúo, Eva Amaral, voz, guitarra y armónica, y Juan Aguirre, guitarra, coros y voz, en formato acústico. Pese a ello, la gran voz de Eva y la guitarra y coros de Aguirre lo llenaron todo con un sonido nítido y momentos sumamente emotivos que el público les recompensó con calurosos aplausos y participando activamente.
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Tras la gozosa intro de All tomorrow’s parties, de The Velvet Underground, abren con Señales, tema melancólico y sombrío que da paso a la luminosa El universo sobre mí, con un espectacular solo de armónica marca de la casa. Los vellos como escarpias.
“Venimos a celebrar la vida, el amor y la música en directo, muchas gracias por venir. Es muy especial para nosotros porque unos meses antes del confinamiento estuvimos en Málaga y fue uno de los conciertos más potentes. Estar aquí es un regalo y estamos muy agradecidos”, expuso Eva.
Prosiguen con otro de los temas nuevos, Bien alta la mirada. “El amor que he dado y el que recibí habla por mí”. El respetable les aplaude con ardor. “Qué bien dais palmas, se nota mucho”, reconoce Eva.
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En uno de sus clásicos, Cómo hablar, Aguirre desenfunda su Grescht y el tema suena sumamente emotivo y eléctrico en su desnudez. La premonitoria Nuestro tiempo (“Parece que es el fin y sólo es el comienzo”) precede a Kamikaze, que suena espectacular. “Magia”, le dicen desde el público. “La magia la ponéis vosotros”, responde Eva.
Alternan canciones más robustas como Revolución -muy coreada y celebrada; el rock’n’roll lo pone Aguirre con su Grescht- con otras más intimistas, como Soledad. “Este entorno es imprescindible, parece un sueño que estemos aquí. Me lo dicen hace tres meses y no me lo creo”, confiesa Eva.
Aún tocarían el clásico Moriría por vos, Nocturnal (que suena contenida pero latiendo rock’n’roll), Mares igual que tú y Entre la multitud, con la que dijeron adiós. “Ésta sería la última, pero no lo será. Hacemos el teatro de que nos vamos y nos pedís otra…” Risas. Sólo a Siniestro Total les escuché algo así.
Ya en los bises, Juan Aguirre canta Tardes y Eva les dedica uno de sus himnos, Sin ti no soy nada, en una interpretación descarnada, “a nuestra banda y nuestros técnicos, a los organizadores de Marenostrum y a todos vosotros. Sin vosotros no somos nada”.
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Un breve homenaje al gran Ennio Morricone da paso a Hacia lo salvaje con una intro de armónica en la línea del maestro recientemente fallecido y rematada con A galopar de Alberti. “Dedicada a aquellos que defienden su identidad aunque a veces sean incomprendidos”, Peces de colores. Vuelven a despedirse con Cuando suba la marea, pero sus fieles los reclaman en el escenario y ellos les corresponden con Salir corriendo y Ruido, con el público entregado.