Sergio Algora
Estimado Sergio:
Leà la noticia en POPES80.com y no salà de mi asombro. Ya sabes que nunca nos conocimos en persona, pero un vÃnculo nos unió para siempre, por tu buen hacer literario y musical. Me abriste muy bien los ojos, interrumpiste mi vida melancólica.
Sé que no soy el más indicado para dirigirme a ti. Realmente desconozco tanto de ti y de tu bar Bacharach. Lo único que se me ocurre para decirte es que te estimo y que la música ya te echa de menos. Estés donde estés, no te olvides de las canciones que todavÃa tienes que componer, de seguir viviendo en un eterno verano entre el sesenta y el setenta. Porque como muy bien me enseñaste, la vida no está hecha para deprimidos, sino para vivirla y disfrutar lo máximo posible de los placeres que te puede otorgar.
Y perdona que haga memoria, pero es que el tiempo también está hecho para recordar y no sólo para aniquilar. Recuerdo cuando descubrÃ, gracias a la revista Efe Eme, el primer disco de La Costa Brava. Hasta entonces no tenÃa ni idea de tu existencia, para que negarlo, si lo sabes bien. Fran y tú me pusisteis algo de beber y me quedé anclado a vuestra maravillosa y fructÃfera costa. Me dejé querer como lo hacen los locos, pasamos los dÃas más largos haciéndonos los interesantes (en nuestra eterna pose) y vimos las llamadas perdidas que nos hacÃan las pijas de nuestra ciudad, mientras vivÃamos a velocidad de crucero. SÃ, sé que la descripción es fácil, manida e incluso pedante, que tu porte y estampa se merecÃa otros honores y púlpitos más elevados, pero algunos todavÃa somos simplemente meros aprendices de ti.
Me has dejado disfrutar de tus poemas. PoesÃa de un espÃritu libre e inconformista. Eso vale mucho, porque no es poco, y no es poco porque cada uno de tus versos vale mucho. Digamos que tu poesÃa vale a cada gramo, a cada palabra su becerro de oro. Un importe pactado que nos suministra energÃa a los que la aceptamos.
Todos tenemos nuestros fallos, pero pase lo que pase, no te olvides de que algunos, pase lo que pase, no te olvidamos porque te admiramos. Estés donde estés Sergio, no te olvides, disfruta.